Después de tanto tiempo que dejé abandonado este blog, me he dado el tiempo de retomarlo, algo que pretendo realizar de manera más continuada y sostenida en el tiempo.
Lo que me motiva a escribir esta entrada es una categoría, que desde su aparición ha sido blanco de críticas y aplausos.
La mayor polémica respecto de esta categoría ha tenido que ver con el simple hecho de la razón de existir del Grado 0. Me explico, a mi juicio existen dos ideas del sobre como debieramos catalogar esta categoría, una corriente apuesta por verla como la herramienta para acercar a la gente a nuestro querido deporte, por otro lado está la visión de determinar a este nivel como un formativo para el Grado 1.
Estas ideas, hoy consideradas polos opuestos, es el punto de conversación típico sobre el Grado 0, sin embargo, y en virtud de lo que todos queremos, es decir, aumentar el nivel del agility en Chile, para lo cual es necesario que todos aportemos un granito de arena, es que deseo plantear otra situación la cual me parece a quedado opacada por la razón anteriormente expuesta, me refiero al handicap en Grado 0.
Comprendo el uso del handicap como una herramienta que permita categorizar de una mejor forma a las duplas, recurriendo a una mayor exigencia para una dupla donde bien sea el perro o el guía, compita en un grado superior. El concepto de equiparar a experimentados con novatos me parece atractiva principalmente para las nuevas duplas, no obstante, considero que hay factores que podrían considerarse con otros parametros.
Estoy deacuerdo con que se aplique handicap a duplas donde el perro sea competidor de Grado 1 ó 2 , sin embargo, considero muy drástico el resultado final con el que queda cada dupla. Los invito a que revisen esta situación en los resultados oficiales de la fecha anterior:
Les pido que revisen los casos por carrera, utilizaré como ejemplo a Pablo Astudillo del club de Agility, el guía sólo en G0 y compite con Candela, una Beagle que presenta handicap por participar en G1. Ésta dupla finalizó la 1º pista con un tiempo de 28.33 segundos, con el handicap queda en 42,50. Esta dupla realizó la pista completa, además me parece importante recalcar el hecho de que fue superado sólo por el 1º lugar en este recorrido que fue de 25,76 segundos.
Con este ejemplo apelo a considerar de que Pablo como guía nuevo desarrolló una impecable carrera, pero lamentablemente por el gran handicap, no se logró reflejar en el resultado, este no es el único caso, también ocurre con Úrsula Medina y Cheetara, Rolando Sandoval con Kimo y desde la próxima fecha a Cristhian Almendares con Apolo, todos guías de Grado 1, que también compiten en Grado 0, pero con perros nuevos lógicamente.
Respecto de lo anterior me parece importante plantear otro punto de vista ... "es lo mismo que un guía nuevo compita con un perro G2 ó 1, a un guía G1 ó 2 que compita con un perro nuevo", a mi juicio no es lo mismo ... por supuesto que el guía experimentado hará valer su expertiz en la crianza de este nuevo ejemplar, pero no olvidemos que habamos de perros, en este caso de entre 12 y 18 meses, en contraposición al guía nuevo con un perro que entrena a un nivel superior.
Espero aportar a un nuevo tema, con el sólo objetivo de nutrirnos más sobre nuestro deporte que tanto nos apasiona.

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Ya que de privilegiar la velocidad se generarían diversas direcciones (en su mayorí descontroladas) dependiendo del punto en el que se realize el pregiro y por lo tanto del aterrizaje del perro después del salto 4 como se diagrama a continuación.
Es verdad ... esta secuencia corresponde más a un G3, pero no debemos olvidar que nos enfrentaremos a nuevos retos como este en los futuros A&C.